El beneficiario efectivo y la sustancia: La Directiva UE Matriz-Filial en el reparto de dividendos

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Bajo el cumplimiento de determinados requisitos, entre otros, disponer de un determinado porcentaje de participación en la filial y una determinada antigüedad en la tenencia de esa participación, el reparto de dividendos desde una filial española a su matriz residente en otro Estado Miembro de la Unión Europea puede beneficiarse de la exención prevista en el artículo 14.1 h) del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de No Residentes.

El artículo recoge una cláusula “anti-abuso” o cláusula de exceptuación a la aplicación de la exención que, por error, en muchos casos pasa desapercibida, aunque no para la Administración tributaria.

A grandes rasgos, esta cláusula impide la aplicación de la exención en aquellos supuestos en los que se constituyen sociedades interpuestas que actúan como matriz europea y que, en realidad, se encuentran controladas por entidades que no tienen derecho a los beneficios de la Directiva por no ser entidades residentes en la Unión. Como excepción, la cláusula anti-abuso no aplicaría en aquellos supuestos en los que se acredite la existencia de un motivo económico válido en la implementación de la estructura.     

Esta cláusula ha tomado (si cabe) una mayor relevancia con motivo de la Resolución del Tribunal Económico Administrativo Central (“TEAC”) de 8 de octubre de 2019, publicada recientemente, basada en el criterio marcado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea a través de las conocidas como las “Sentencias Danesas”. La resolución del TEAC remarca la inaplicabilidad de la exención cuando nos encontramos ante una estructura societaria organizada para que inversores no residentes en la Unión accedan a las ventajas de las Directivas.

Adicionalmente, y esto es quizás lo más relevante, el TEAC introduce un nuevo elemento en este tipo de análisis: el beneficiario efectivo de este tipo de rentas (concepto normalmente utilizado en las cláusulas anti-abuso de determinados Convenios de Doble Imposición). Resulta especialmente destacable que en este análisis el TEAC realiza un estudio financiero vinculado a los flujos de caja con independencia de cómo califican las sociedades intervinientes los pagos realizados.

Es decir, de cara a negar la aplicación de la exención, no solamente se invoca la falta de un motivo económico válido en la constitución de la sociedad interpuesta sino que, además, incide en que el beneficiario efectivo de la renta satisfecha (dividendo) es un no residente en la Unión Europea, existiendo por tanto una inequívoca realidad subyacente en la estructura. Ante el criterio manifestado por el TEAC y la existencia de una posición más agresiva por parte de la Administración en la comprobación de este tipo de reparto de dividendos, es conveniente revisar esta clase de estructuras para evitar así posibles contingencias fiscales.


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